Sólo de esa manera uno se puede levantar a las seis y media para atender una videoconferencia y revisar un documento a las cuatro de la mañana, casi 24 horas después. Para llegar a esta conclusión, en 1966, Randy Gardner, un estudiante de 17 años, se sometió a una prueba en la que estuvo once días sin dormir. Si bien el sueño es importante para todos los animales, para los seres humanos no es lo mismo dormir cualquier número de horas ni en cualquier momento del día.
Lo mejor de dormir 5 horas
El cansancio sigue latente en tu cuerpo y, si se prolonga, podría impactar muy negativamente tu día a día. Tras décadas de estudio hemos conseguido aproximarnos un poco a la respuesta, de manera que hacemos la recomendación de que necesitamos dormir entre unas seis horas y media y ocho. Por un lado, en lo que respecta a la restauración metabólica, es decir, la regeneración necesaria para compensar la actividad física de la jornada. Si no es su caso -y el lunes le costará madrugar incluso con la hora de regalo del cambio horario-, no debe acomplejarse. Es probable que ellos pertenecieran a una minoría que los especialistas denominan «dormidores cortos»: personas que con un sueño nocturno de cuatro a seis horas se encuentran ya descansadas y con sus funciones intelectuales a pleno rendimiento. El adolescente promedio necesita aproximadamente 9 horas de sueño por la noche, sin embargo, la mayoría no duerme esa cantidad de horas.
La mejor oferta de dormir 5 horas
Bien sabido es que el buen descanso es clave para la salud y que dormir mal tiene consecuencias físicas, psíquicas y emocionales. En periodos de guerra pasaba varias noches seguidas sin dormir pero cuando lo hacía no le despertaban ni el ruido de los disparos ni de los cañonazos. ¿Pero cuánto tiempo podemos estar sin dormir? El récord lo tiene desde 1964 Randy Garnder, un estudiante de secundaria estadounidense de 17 años, que logró permanecer despierto durante 264 horas (11 días) sin consumir ningún tipo de estimulante. No obstante, uno de los resultados más llamativos fue que el grupo de sujetos que durmió seis horas no parecía tener una percepción de sueño igual que las personas que no habían dormido en tres días. Por el contrario, los sujetos que no habían dormido en tres días si que percibieron que estaban mucho más cansados. Un hallazgo interesante fue que los individuos que duermen 8 o más horas toda la semana tienen un índice de mortalidad 25% más alto que los que duermen 6 o 7 horas al día. No es lo mismo acostarse y despertarse aproximadamente a la misma hora, y durmiendo aproximadamente las mismas horas en cantidad, que dormir algún día cuatro horas y compensar el siguiente con diez horas.Cuando el sueño se restringe nos empuja hacia la parte más primitiva de nuestro cerebro, la amígdala, en donde priman las emociones básicas.