Sin embargo, cuando toca cambiar la funda la tarea se complica, especialmente si se encarga una sola persona. Para ello, lo ideal es que la funda cuente con botones o cremallera en la parte inferior para evitar que se escurra y se salga el relleno. A continuación te enseñamos algunos trucos para meter el relleno a la funda nórdica con dos métodos fáciles.
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Cuenta con un cierre por cremallera y también se puede introducir en la secadora a baja temperatura. A menudo los fabricantes hacen fundas para camas más amplias de lo que son y no coinciden las puntas. Evidentemente, esta práctica es poco recomendable por unas razones obvias de higiene; recordamos: se recomienda lavar las sábanas al menos una vez a la semana y la funda nórdica, como máximo, cada dos. A partir de ahí, se creó una especie de broma privada recurrente entre mis seguidores y yo, y se me ocurrió el hashtag #edredOFF para nombrar el día del verano en el que quitas el edredón nórdico y ya no hay marcha atrás. Se puede meter en la lavadora con agua a 60º C como máximo, cuenta con una cremallera oculta y con cuatro cordones en las esquinas para que el relleno no se mueva. No desesperes, queremos enseñarte a continuación una serie de pasos que te servirán para poner la funda al edredón fácilmente y sin tener que emplear además, demasiado tiempo.
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El lado inferior -debes situarlo siempre a los pies de la cama- queda abierto para introducir y sujetar en el interior un relleno acolchado que aporta calor. El de gramaje más fino [es decir, el grosor] se recomienda para otoño y primavera; el más grueso para invierno, y en zonas de montaña o ciudades de interior como Burgos o Vitoria, se pueden usar ambos a la vez. A continuación se van enrollando las dos cosas conjuntamente y, una vez terminado el proceso, se vuelve a dar la vuelta a la funda. El modelo Indi, según los usuarios de Amazon, merece un 4,5 sobre 5 y un 65 % de máximas puntuaciones. Todos los que quitamos el edredón el día que proclamé el #edreOFF nos arrepentimos y tuvimos que pasar por la humillación de volver a sacar el edredón de su sitio (con el rollo que es guardarlo) y ponerlo de nuevo. Es una lucha cuerpo a cuerpo, acabo sudandico y con los brazos para perderlos…¡parece que me han dado una paliza! La cama de 150, que ya nada más que con mirar al nórdico pesa un quital, hay que ver con lo ligericas que son las plumas en versión individual y lo que pierden cuando se juntan. Esta ropa de cama aporta mucha comodidad, te permitirá prescindir del uso de sábanas y simplificar enormemente la tarea de hacer la cama. El relleno nórdico se adquiere aparte, y dependiendo del material y calidad abrigará más o menos y pesará más o menos. En vez de girar completamente el conjunto hasta formar un canutillo, basta con plegarlo tres veces, como hacemos con los folios cuando vamos a meterlos en un sobre; a continuación —y aquí viene la jugada maestra—, hay que despellejar progresivamente el rollo, o lo que es lo mismo, ir despegando con mano sabia la funda del edredón cual tripa de embutido, desde el lateral, para lo que tendremos que hacer rodar el bloque en sentido transversal. Se hace lo mismo con las cuatro esquinas, empleando siempre la abertura de la funda para meter las manos.