Azul pastel: el azul es el color relajante por excelencia, en cualquiera de sus tonalidades, aunque elegir un color pastel nos brindará un amplio abanico de posibilidades decorativas. Cualquier tono de gris, combinado con blanco, da como resultado una habitación sofisticada, íntima y relajante. Tras limpiar el polvo que se haya producido al lijar, pintaremos las puertas con un esmalte beige natural.
La mejor oferta de colores relajantes para habitaciones
Cada cual tiene sus características y te transmitirá algo distinto, claro eso depende de ti y de lo que esté buscando. También puedes probar cambiar las fundas para almohadas y ponerlas de un color parecido a la pared, un detalle que dará un toque decorativo muy interesante. Es un espacio controlado en el que se manipula la luz, los sonidos, las texturas y colores con la finalidad de llegar a ciertas áreas del cerebro para calmarlo, enfocarlo o despertarlo. El blanco es una apuesta segura a la hora de decorar una estancia como es el dormitorio de matrimonio. Añade cortinas, alfombras y textiles con relieve y un toque suave de color para no romper la armonía y darle más interés. Este color en particular tiene más de un tono verde, lo que me transporta a playas tropicales remotas, a la sombra de las palmeras y bañadas por las olas.
Lo mejor de colores relajantes para habitaciones
Pero crea una atmósfera tan envolvente, suave y agradable, que tenía que meterlo en esta lista de los colores más relajantes para un dormitorio. Para asegurarte de que tu habitación no tenga un look infantil, combina el color lavanda con tonos grises o negros. Si pintar las paredes de lila te parece demasiado, te sugerimos colocar flores de dicho color, cojines y alfombras. Además de reducir el estrés, es interesante utilizarlo en las habitaciones infantiles y juveniles porque fomenta la concentración.