Piensa que tienen que aguantar nuestro cuerpo durante todo el tiempo que los usemos, por lo que, con el paso del tiempo, irán creando lo que se conoce como un efecto huella que afectará de una forma drástica a nuestro descanso. Pero, ¿cada cuánto hay que cambiar un colchón? ¿Cuándo cambiar un colchón viscoelástico? ¿Cuánto dura un colchón de látex? ¿Y un colchón de muelles o resortes? Si te estás haciendo estas preguntas reiteradamente es hora de acabar con el problema y saberlo todo acerca de por qué y cuándo hay que cambiar un colchón para que cumpla su principal objetivo: garantizar el sueño reparador que necesitas noche tras noche. La razón fundamental es la duración de las propiedades ergonómicas de los materiales del núcleo del colchón y es lógico pensar que materiales más económicos tienen una fecha de caducidad más rápida que otros materiales más complejos y por lo tanto, más caros.
Lo mejor de cuanto dura un colchon
Si compras uno de calidad tradicional y lo cuidas, te puede durar un mínimo de 10 años y continuar siendo confortable por unos cuantos años más. Los colchones de látex ofrecen una excelente resistencia al hundimiento y a la vez proporcionan una acogida suave y confortable. Así ayudamos a que los componentes del colchón se asienten y evitamos marcas producidas por el peso. Hay vendedores de colchones que recomiendan cambiarlo cada ocho años, pero no es estrictamente necesario si se ha llevado a cabo un buen mantenimiento. Además, poco a poco también van perdiendo su confort y la calidad del descanso que obtenemos disminuye. de densidad, coloquialmente ya no se llama «colchón HR» (High Resilience, alta resiliencia), se llama «colchón de espuma».
Lo mejor de cuanto dura un colchon
Y, lamentablemente, a día de hoy, estos colchones son difíciles de encontrar, ya que no hay nueva temporada de la gama. Básicamente ofrecen 10 años de garantía para los nuevos colchones desde 2019, y 15 años de garantía para los anteriores a 2018. Si el soporte en el que se encuentra no es lo suficientemente fuerte podría llegar a deformar el colchón. Tu cuerpo está acostumbrado a una superficie deformada, por lo que primero va a rechazar una base que sea uniforme (como la del nuevo colchón).