De acuerdo con una publicación en la revista científica PeerJ, el ejercicio mejora la calidad del sueño sin efectos adversos.El descanso completo y de calidad, contribuye a mantener la salud física y mental en buena forma junto con una actividad física a diario, dado a que tienen una relación estrecha, a continuación te contamos una serie de estiramientos que te ayudarán a mejorar la calidad de tu descanso durante la noche y por otro lado, te ayudará a prevenir posibles problemas articulares y musculares. Doble la rodilla izquierda, con lo que la planta del pie izquierdo a la cara interna del muslo derecho.
Mejores precios de estiramientos antes de dormir
De hecho, el deporte por la noche ayuda a mejorar los trastornos del sueño y favorece el descanso. Es decir, a parte de los estiramientos que realizamos antes y después de tu rutina de entrenamiento (claro, los que conscientemete estiren porque es de vital importancia) es bueno volver a estirar los músculos antes de irte a la cama, ya que el músculo se relaja y no pasa las horas en reposo encogidos. Además de la posibilidad de realizarse en cualquier lugar, el estiramiento suele estar indicado antes o después de los propios ejercicios. Durante el sueño, los músculos y tejidos vuelven a crecer más fuertes y nuestro sistema inmunológico se fortalece, ayudándonos a defendernos de enfermedades y patógenos ambientales. Estirarse antes de acostarse no solo ofrece los mismos beneficios que la actividad previa, sino que también le ayuda a relajarse, lo que mejora la calidad del sueño.Isabella Sprague, fisioterapeuta en el Hospital General de Massachusetts, explicó a la edición estadounidense del HuffPost que está viendo un aumento de lesiones de espalda, cuello y cadera como consecuencia de sentarse más y moverse menos.
Lo mejor de estiramientos antes de dormir
Aunque parezca mentira hay ejercicios previos al sueño que pueden ayudarnos a relajarnos, y por tanto pueden hacer que dormirnos sea una tarea más sencilla y más placentera. Para esto deberás tener una almohada cerca de ti mientras poco a poco te vas arrodillando hacia el piso. Con las rodillas juntas, déjalas caer a un lado, asegurándote de que los hombros siguen pegados al suelo. Levanta las piernas en paralelo sobre la pared mientras te inclinas hacia atrás y colocas la parte superior del cuerpo sobre el suelo, formando una “L”.