Este tipo de cabeceros resultarán ideales en el caso de que tengamos o queramos un dosel pero no dispongamos de la estructura o del espacio. El cabecero de cama es un detalle que no pasa desapercibido y puede enriquecer cada cama simple y sencilla. Al ancho puedes sumarle algunos centímetros más si deseas que la cabecera asome por los costados de este modo te aseguras que sobrará espacio y que la cama no se verá como si estuviera clavada al cabecero.
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Si crees que no puedes hacerlo solo, acude a un carpintero o si la compras en alguna tienda especializada (tipo Leroy Merlin) pide allí que te la corten a partir de las medidas que hayas tomado, de este modo te ahorras tener que cortarla o la preocupación de buscar a quien lo haga. Con pintura, pintar una superficie que abarque el ancho de la cama y el alto como lo haría un cabecero tradicional. Lo bueno de esta idea es que podemos agregar cualquier color y crear un acento decorativo muy potente. La idea es cortar unos cuantos y colocarlos de manera que los puedas dejar pegados a la pared, o un cabecero previo de madera (con un poco de silicona caliente te quedará bien), y así evitarás además que los niños se hagan daño en la cabeza mientras duermen. Pero hoy en día hay muchas ideas más interesantes para la disposición de la pared y el espacio detrás de la cama y nosotros les presentamos las principales opciones. La cama estará pegada a la pared de modo que podemos aprovechar para pintar algo que guste a los niños tal y como veis arriba con ese gran dibujo de Minnie Mouse.
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Podemos utilizar una plantilla de puntos para ir haciéndolo, o más artísitcamente, a mano alzada. Estas repisas se pueden encontrar hoy en día en cualquier tienda de bricolaje y decoración, incluso las tienes de poliestileno, que es una especie de corcho, que no pesa nada y con un poco de pegamento se adhieren perfectamente a la pared. Sólo tienes que ponerlo sobre un recio cartón y protegerlo con un cristal para que las piezas no se desplacen antes de colgarlo en la pared de tu habitación. Dependiendo de la presencia o ausencia de relieve, y el color un cabecero de cuero puede caber en casi cualquier estilo. Las cintas de cuero son las que se sujetan a la pared, sosteniendo la almohada que hace de cabecero. El metal es un material explotada activamente en muchas áreas del diseño ya que se ajusta a la perfección en espacios diseñados al estilo vintage, escandinavo moderno. Se trata de piezas más elaboradas, con diseños que se trabajan mucho y en los que el hierro puede acabar siendo un elemento de decoración sofisticado.