Antes de ser inhumados, siempre bien aseados, los cadáveres eran atados con cuerdas en brazos y piernas para, a continuación, ser envueltos con una mortaja. Existen muchas maneras de conciliar el sueño y una variedad muy amplia de posturas en las que unos se sienten más cómodos que otros para descansar. Es una de las más comunes y el recogimiento de piernas está directamente relacionado con la sensibilidad del individuo.
Lo mejor de postura fetal
Las personas que duermen de esta forma pueden ser tímidas o introvertidas al principio, pero es solo un mecanismo de defensa. La situación transversal es más común cuando da a luz antes de la fecha de parto, o si tiene gemelos o trillizos. Y como no son nada egocéntricos, normalmente esquivan las situaciones que les pongan en el foco de la atención. Sigue estas pautas así como nuestros consejos para dormir cómodo y aprovecha mejor tus horas de descanso. Y en este puzzle, la almohada funciona como una pieza más, la que acomodamos bajo la cabeza y la que también deberíamos colocar en nuestras piernas. Las posibles combinaciones son entonces Mentón-Anterior (MA) y sus derivadas Mentón-Anterior Izquierda (LMA) y Mentón-Anterior Derecha (RMA).
La mejor oferta de postura fetal
Si el bebé está en posterior, tu tripita puede parecer más plana y sentirse más blandita, y puede que sientas los brazos y las piernas hacia el frontal, y las patadas hacia delante a la mitad de tu tripita. Esto es un mito consecuencia de un mal entendimiento de ciertos hechos y que, desafortunadamente, se ha visto perpetuado en el tiempo. También podemos poner una almohada entre las piernas y doblar las rodillas para estar aún más cómodos. ¡Pero imagino que cualquiera de nosotras estaría en cualquier caso dispuesta a intentarlo! Lo que sí alcanzó significancia estadística fue la experiencia de las mujeres con el dolor en la espalda; el grupo en posición a cuatro patas experimentó una reducción importante del dolor persistente de espalda comparado con el grupo de control. Posiblemente, esta diferencia se deba a factores relacionados con el tipo de asistencia del parto, uso de oxitocina, analgesia, movilidad materna o terminación en parto instrumental, pues no se realiza diferenciación con el parto eutócico, denominándose parto vaginal. En el mejor de los casos, lo que los autores pueden defender es que su particular forma de ejercitar a la madre fue inefectiva en la disminución de las posición occipito posteriores en el nacimiento y dolorosa para los participantes estudiadas. Sin embargo, y dado que la posición del bebé fue sólo evaluada diez minutos después de la sesión de manos y pies, este estudio no dice demasiado de los efectos a largo plazo en la alteración de la postura de la madre. Me dijeron que, si hubiese permanecido en una posición posterior, probablemente habría terminado con un parto más duro, con mayor probabilidad de intervenciones, y quizá hasta con cesárea debido a su tamaño. Aunque, una vez asignada la intervención, dicha situación no ha podido cumplirse en nuestro estudio, consideramos que no ha afectado a la variable principal de respuesta, al ser una respuesta física del feto que no puede estar influida por el conocimiento de la postura adoptada por la mujer o el investigador, si ésta se realiza correctamente. No sirve estar cinco minutos a cuatro patas de vez en cuando y después decirte: He intentado que se gire, pero no ha funcionado.